Esta casa de campo del siglo XVII, situada a solo 5 km de la catedral de Santiago de Compostela, fue restaurada y reconvertida en un elegante hotel rural. Todas las habitaciones presentan una decoración única de estilo rústico.
La estructura original de la antigua casa de campo se ha conservado y ha sido incorporada en el diseño de las habitaciones, que tienen suelo de madera o baldosa y paredes de piedra vista o vigas de madera. Todas las habitaciones están equipadas con calefacción central, TV y baño privado.
A Casa da Torre Branca sirve comida y vinos típicos gallegos, como pulpo a la gallega y caldeirada, un guiso de pescado. Es necesario reservar con antelación. El salón del hotel dispone de chimenea.